La Historia del Tratado Guadalupe - Hidalgo.

La Historia del Tratado Guadalupe - Hidalgo.

Escrito por  Sábado, 24 Noviembre 2018 20:50

Nunca Santa Anna vendió la mitad del territorio mexicano. Es una calumnia de sus detractores que puede desmentirse fácilmente si se revisa la historia. No hay la menor controversia al respecto y los datos son muy claros. Basta tomar cualquier libro o incluso remitirse a algo tan popular como Wikipedia para constatarlo.

Cuando Estados Unidos invadió México en 1846 Santa Anna se encontraba en el exilio. A la mitad de la guerra retornó al país y organizó la defensa, que hasta ese momento había sido caótica y débil. Santa Anna fue un rival formidable para los estadounidenses. En la batalla de La Angostura dirigió con habilidad al ejército mexicano y estuvo a punto de escribir una página gloriosa. Por falta de provisiones se vio forzado a retirarse. Con sus múltiples carencias como estratega, Santa Anna continuó con sus intentos de detener el avance estadounidense.

Finalmente, Estados Unidos propinó una derrota rotunda al ejército mexicano y conquistó la capital. Santa Anna huyó. En su intento por escapar hacia Oaxaca fue capturado por el ejército invasor. Se le depuso como presidente y partió al exilio. No fue Santa Anna quien firmó en 1848 el terrible Tratado de Guadalupe-Hidalgo, mediante el que México perdió su territorio. Para entonces ya no desempeñaba papel alguno en la política nacional. Correspondió al gobierno provisional mexicano, establecido en Querétaro, firmar el tratado y realizar la transferencia del territorio. Para entonces, Santa Anna ni siquiera estaba en el país.

¿Por qué, entonces, se responsabilizó a Santa Anna de lo ocurrido? Santa Anna fue un individuo despreciable: corrupto, autoritario, carente de principios. Era el chivo expiatorio idóneo para los males nacionales. Además, tiempo después, otra vez como presidente, vendió a Estados Unidos un pequeño pedazo de territorio llamado La Mesilla. Con el correr de los años, esta venta se confundió con la gran venta de 1848, que no fue obra de Santa Anna.

¿Por qué se permitió que permaneciera la confusión? Como usted bien sabe, la historia la escriben los vencedores. Santa Anna era enemigo jurado de los liberales que terminaron por derrocarlo. Con la llegada de los liberales al poder, todos los males del país se achacaron a Santa Anna. Su mayor enemigo fue Benito Juárez, el líder liberal. Por supuesto que Juárez no hizo nada por aclarar las cosas. Por cierto, estimado lector, sabe usted quién entregó a Santa Anna a los estadounidenses en 1847. Nada menos que Juárez, quien no le permitió el ingreso a Oaxaca. Así que, si de traidores se trata, ambos caben en el mismo costal.

La Firma del Tratado

Ante la crítica situación que se vivía en el país, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, don Manuel de la Peña y Peña, se hace cargo del poder ejecutivo en la ciudad de Toluca el 27 de septiembre. Unos días después marchará a Querétaro, junto con don Luis de la Rosa, que era el titular de los cuatro ministerios existentes. A finales de noviembre los comisionados de paz Cuevas, Bernardo Couto y Miguel de Atristáin reiniciarán conversaciones con Trist, aún a pesar de que este último fue destituido por el gobierno de Washington. Sin embargo, es animado a continuar por Scott, ya que ambos funcionarios estadounidenses se sentían incomprendidos por la administración Polk. Las conversaciones fueron largas y complicadas. El mayor éxito de los mexicanos fue conservar la Baja California y unirla a través de un puente de tierra a Sonora. A pesar de todo, fue necesario fijar los límites entre ambos países con base en los ríos Gila y Grande, cediendo en total 2,378,539 km²; paralelamente 100,000 mexicanos pasan a ser extranjeros en su propia tierra.

El tratado sería firmado en la villa de Guadalupe Hidalgo, entonces muy cercana a la ciudad de México, el día 2 de febrero de 1848 y ese mismo se celebró con misa solemne en la Colegiata de Guadalupe. El contenido del tratado le es notificado a Polk el día 19 del mismo mes que lo envía al congreso estadounidense, donde es aprobado el 10 de marzo. Paralelamente, De la Peña y Peña logra reunir al Congreso mexicano en Querétaro. Don Luis de la Rosa presentó ante él una amplísima "Exposición", documento que por su realismo y patriotismo, convenció a la mayoría de los diputados a favor del tratado de paz, aún a pesar de quienes pretendían continuar la guerra.

El Tratado de Guadalupe Hidalgo fue ratificado y canjeado por ambas partes ese mismo año. El 30 el mayo de 1848 queda establecida la paz entre las dos naciones. El tratado fue firmado en la sacristía de la Basílica de Guadalupe, “La Villa”, en la actual delegación “Gustavo A. Madero” del Distrito Federal y fue suscrito por los políticos conservadores Bernardo Couto, Miguel Atristán y Luís G. Cuevas, representantes de México y por parte de Estados Unidos, Nicholas P. Trist. Por ellos, México pierde más de 2 millones y medio de km2 de su territorio: Texas, la parte de Tamaulipas ubicada entre los ríos Nueces y Bravo; Nuevo México y la Alta California (hoy California, Nevada, Utah, Arizona y parte de Wyoming, de Colorado y de Kansas); se esfuma así el sueño mexicano de alcanzar la grandeza que había tenido Nueva España en el siglo XVIII. POR NINGUNA PARTE APARECE LAS RUBRICAS NI DE ANTONIO DE PADUA MARÍA SEVERINO LÓPEZ DE SANTA ANNA Y PÉREZ DE LEBRÓN, NI DE BENITO PABLO JUÁREZ GARCÍA. 

Sin embargo si aparece la firma de ANTONIO DE SANTA ANNA EN EL DOCUMENTO DE LA VENTA DE LA MESILLA COMO CONSTA EN LOS DOCUMENTOS:

El 30 de diciembre de 1853 se firma el Tratado de la Mesilla. Este tratado, que en los Estados Unidos de América se le conoce como "compra Gadsden", por su principal promotor, el general James Gadsden, acuerda con el gobierno de México la venta de 76.845 kilómetros cuadrados adicionales de terreno, en el sur de los actuales estados de Arizona y Nuevo México, lo cual modificaba el Tratado de Guadalupe Hidalgo, a cambio de 10 millones de dólares. Aquí, sin embargo, debemos hacer notar la habilidad negociadora de SANTA ANNA y de su ministro de Relaciones Exteriores, Manuel Díez Bonilla, pues Gadsden pretendía adquirir no sólo esta región sino la totalidad de los estados de Chihuahua y Sonora, así como la Baja California. El ejército de los Estados Unidos se preparaba para una eventual guerra en el caso de que México respondiera negativamente, incluso hubo un intento de repetir la experiencia Texana pero esta vez en Sonora y Baja California con la expedición de William Walker. Finalmente, y contra todas las expectativas estadounidenses, Santa Anna aceptó la venta, hecho que lo hizo altamente impopular. Los 10 millones de pesos serían utilizados por Santa Anna en su beneficio y el boato que le rodeaba; el Congreso de los Estados Unidos aceptó el envío de 7 millones de pesos, y 1 millón de pesos se perdió antes de llegar a la capital. Estos 6 millones de pesos le permitirían a Santa Anna mantener plenos poderes por unos años más.

Artículo publicado en www. e-consulta.com

Autores: Raúl Bringas Nostti y Gte de Vtas Dqiin

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza.