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Lunes, 26 Diciembre 2016 21:04

Cecilia Fajardo-Hill insta a que los libros sean reescritos para incorporar al arte desde el inicio

Publicado por en Literatura

Una urgente y válida petición para todos los que quieren aprender...

 Abstraction in Action, una nueva plataforma de investigación y difusión para el arte abstracto contemporáneo producido en América Latina, es un proyecto curatorial en curso a cargo de Cecilia Fajardo-Hill. La curadora e historiadora del arte, que tiene una larga experiencia trabajando con la abstracción latinoamericana tanto moderna como contemporánea, reconoce que en los últimos años estas vertientes han dado cierta entrada a América Latina en la historia del arte universal. En ese sentido, este proyecto busca cultivar en el contexto norteamericano las curadurías y publicaciones sobre arte latinoamericano, para lo que se ha aliado con la Colección Sayago & Pardon y  un equipo de curadores que la asesoran desde diferentes puntos de América Latina.

 

“No existe suficiente exploración académica o crítica del fenómeno de la abstracción actual, y por lo tanto sigue siendo en parte invisible o se sigue exhibiendo una visión convencional y a veces retrógrada de la abstracción contemporánea. Se sabe que ha habido un retorno al interés por la abstracción en el mundo entero desde los 90, y América Latina no es la excepción, de allí que sea necesario crear plataformas para que se pueda promover, exhibir, estudiar y generar diálogo con el mundo, motivo por el que fundamos AIA”, dice Fajardo-Hill.

 

En esta entrevista, la curadora de origen venezolano-británico nos habla a profundidad de AIA, sus proyectos a futuro, su relación con el pasado moderno en Latinoamérica y cuál es el rol de nuestro continente hoy en día en el circuito internacional del arte contemporáneo.

 

Diego Parra: Primero que todo, ¿cómo se origina Abstraction in Action (AIA)? ¿Cuál es el rol de la Colección Sayago & Pardon en tu proyecto?

 

Cecilia Fajardo-Hill: AIA nace de una inquietud de entender qué había sucedido con la tradición moderna abstracta en América Latina. En años recientes, la abstracción moderna -especialmente la geométrica- se ha transformado en una suerte de nuevo canon artístico que ha dado cierta entrada a Latinoamérica en la historia del arte universal. El tema es que de la misma manera que en un momento fue, por ejemplo, el Muralismo Mexicano el canon para América Latina, estas tendencias siempre generan nuevas exclusiones y cierta uniformidad en la historia que se proyecta en el presente. AIA inicialmente iba a ser una exhibición que revisaba la abstracción post-90’s, pero cuando el MOLAA (Museum of Latin American Art, Long Beach, California) prescindió de mi posición, también canceló este proyecto. Ya para ese entonces había investigado el campo por un año y sabía que era mucho más rico y diverso de lo que jamás me imaginé, y a la vez entendí que no había mucha investigación sistemática sobre el campo y por lo tanto era un proyecto importante de continuar. AIA se transformó entonces en una colaboración con la Colección Sayago & Pardon, a quien actualmente asesoro, y que está enfocada en la abstracción contemporánea de América Latina.

 

Puesto que Nicholas Pardon y Sammy Sayago trabajan en el ámbito de Internet y los nuevos medios, se propició crear desde un comienzo la plataforma digital y también una base de datos de artistas para promover, producir y propiciar nueva investigación, reflexión, y un entendimiento de un campo que es extremadamente complejo y dinámico. Sayago & Pardon han creado un equipo fantástico tanto para todo lo relacionado con el contenido del sitio web y la colección que es extremadamente relevante,  como con todo el apoyo y conocimiento sobre tecnología. También viajamos juntos, ya que estamos explorando el campo y buscando información. Ha sido una colaboración fantástica.

 

D.P.: Actualmente, ¿en qué se encuentra el proyecto y cuáles son sus proyecciones a corto plazo?

 

C.F: En estos momentos Sayago & Pardon está por abrir una nueva sede en Orange County llamado The Space, que tendrá unas salas de exhibición, y para el verano estaremos inaugurando una primera muestra sobre el Monocromo contemporáneo en América Latina, para la cual estamos además preparando una importante publicación bilingüe. Estamos también organizando otra exhibición en colaboración con el Museo Carrillo Gil de México sobre abstracción y cultura material, o lo que se describe en inglés como popular culture, programada para el 2015. Estamos planificando que estas muestras itineren y ambas tengan buenos catálogos con distribución internacional.

 

Actualmente AIA está a punto de duplicar el numero de artistas en su sitio web, y al mismo tiempo está desarrollando contenidos que serán específicos de la plataforma digital, cuestiones que nos permitirán expandir nuestras nociones sobre la abstracción que por lo demás no concebimos -como se hacía tradicionalmente- como un campo separado de la realidad, sino que integrado dinámica y críticamente a ella. Por ejemplo, vamos a desarrollar colaboraciones con curadores invitados tanto en el espacio como en el sitio web, e incorporaremos géneros como el arte sonoro, cuya materia prima es ruido, abstracto e intangible visualmente. Para el sitio web desarrollaremos también una serie de publicaciones digitales sobre diversos temas y artistas individuales.

 

En lo personal, para mi lo más importante es producir conocimiento, documentos y publicaciones en colaboración con muchos colegas, para así desarrollar el campo a nivel teórico y luego promoverlo al mundo. Realmente hay información insuficiente sobre la abstracción contemporánea en Latinoamérica y se siguen escribiendo todos los libros sobre el campo excluyéndola, por la misma y triste razón de siempre: falta de información, indiferencia y cierto prejuicio.

 

D.P.: ¿Cuál es tu relación con el concepto  “Latinoamérica” o “latinoamericano”? ¿Crees que es una categoría útil o suficiente para comprender el arte producido en esta área? Te lo pregunto porque hay múltiples voces que consideran esta noción como contenidista y simplificadora…

 

CF.: Se que el concepto de lo latinoamericano es problemático y siempre lo será, pero es un laboratorio de trabajo útil e imprescindible para seguir señalando la necesidad de investigar y apreciar una amplia zona de la cultura del mundo que pasa muchas veces desapercibida. Yo creo en la especificidad de, por ejemplo, Guatemala o México, pero también en la posibilidad de hablar desde un continente, y por ejemplo establecer una plataforma como AIA que se propone incluir a los protagonistas de todos estos países. La idea no es uniformar ni limitar, sino que crear redes de colaboración y diálogo entre nuestros países para establecer los puntos de encuentro y desencuentro y, a su vez, aprender y apreciar nuestras producciones artísticas. Cuando era directora de la Cisneros Fontanals Arts Foundation (CIFO) en Miami decidimos no mencionar la palabra latinoamericano, pero años después me di cuenta que esto no iba a borrar el problema, y que era más interesante y efectivo seguir trabajando desde su plataforma, con toda su amplitud, dificultad y paradigmas, siempre y cuando al final miremos las cosas específicamente. De allí que necesitemos las visiones de curadores de cada país y en AIA hemos iniciado el comité asesor con los primeros tres curadores que proponen artistas, y colaborarán con curadurías y escritos para el futuro desarrollo de este proyecto.

 

D.P.: ¿Crees que estamos viviendo un nuevo “boom latinoamericano”? Lo pregunto porque no sólo tu estás trabajando con el arte producido en Latinoamérica. En paralelo, la plataforma Red de Conceptualismos del Sur viene hace mucho trabajando, y ya lograron llevar una exposición importante al Museo Reina Sofía (Perder la Forma Humana, 2012), y junto con ellos la Colección Patricia Phelps de Cisneros llevó La Invención Concreta (2012) al mismo museo (fundación que, a su vez, tiene un amplio trabajo promocionando el arte geométrico en Latinoamérica).

 

 

C.F.: Yo soy escéptica de la idea de un boom latinoamericano. Como idea ha estado asociada al mercado más que a la representatividad de América Latina en el escenario mundial. Para mí Latinoamérica comenzó a adquirir un lugar mucho más interesante luego de las llamadas celebraciones del quinto centenario del descubrimiento de América en 1992. A partir de ese momento, América Latina comenzó a participar más desde si misma y con una visión crítica, más allá del fenómeno mediatizado y estereotipado del multiculturalismo de los 80. Claramente parte de esta visibilidad se debe a un conjunto de factores: hay muchos más curadores e historiadores del arte trabajando sobre este campo que están publicando y creando buenas exhibiciones tanto locales como internacionales, además de Bienales, y, en paralelo, están formando a las nuevas generaciones de investigadores, historiadores del arte y curadores. Muchos museos en América Latina están haciendo una labor extraordinaria y han logrado exportar sus exhibiciones y publicaciones, trabajando en colaboración con otros museos dentro y fuera de América Latina, tales como el Museo de Arte de Lima (MALI), en Perú, la Pinacoteca en Sao Paulo, el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) en México, y muchas instituciones más. Museos internacionales como la Tate, el Reina Sofia, el Museum of Fine Arts (MFA) de Houston, o el MoMA están haciendo esfuerzos con sus colecciones y programas expositivos. También colecciones privadas están haciendo importantes contribuciones; iniciativas de artistas como Oficina #1 en Caracas, o SOMA en Ciudad de México, por poner dos ejemplos. Sin embargo, no podría hablar de un boom, y en efecto no es deseable -la idea de estar de moda-, ya que sabemos que luego esto pasa. América Latina necesita sencillamente consolidarse como una protagonista en la escena del arte contemporáneo mundial y, a su vez, los libros de historia del arte necesitan ser reescritos pensando en incorporarla.

 

Info: artishockrevista.com

 

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Autor

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza.