×

Advertencia

JFolder: :files: La ruta no es una carpeta. Ruta: /home/diablopuerco/public_html/media/profetica
×

Aviso

Hubo un problema en su galería de imágenes. Edita tu galería y verifica que contenga imágenes. De no ser asi, elimina la galería usando el checkbox. El sistema no puede encontrar la carpeta: media/profetica
¡Compártelo!
Domingo, 30 Agosto 2015 00:00

Presentación Para Subir y Caer

Publicado por en Poesia

 

Juan Carlos Reyes es alguien que todavía cree en las letras...

Hay sitios que tienen un chingo que enseñar y ofrecer para todos los que son ávidos consumidores de las lecturas, sin importar los años que lleven publicados desde los clásicos hasta llegar a los nuevos escritores. Muchos de ellos todavía llegan a las añejas paredes de Profética, para presentar sus líneas, que como aquellas que son blancas, causan una adicción temprana a quien les gusta éste tipo de dulces; pueden pegar el grito en el cielo o mentarme la madre por hacer una alegoría de éste tipo, pero lo prefiero así a compararlas con otra cosa que no haya conocido en mí vida. Ambas muestras de la cultura tienen su razón de ser, ambas han tenido sus tejes y manejes, sus entrelazos y sus encontronazos, se han metido en las venas de quienes quieren tener un alumbramiento, un parto mental para poder dar vida a sus engendros mentales, los que tienen ambos rostros, los que te envuelven con sus suspiros y los que tienden a ser más duros, directos con los reflejos de tú jeta.

Es por eso que el jueves 27 llegaron al estrado improvisado en el patio recompuesto de tesoros no encontrados, al menos no los que brillan como el orégano de metal o mínimo de plata. Entre estos lugares, tres sillones para hablar un poco de un nuevo libro, con un título bastante sugestivo, pero de esas mañas, sino para entrar a dimensiones que no son las nuestras, las que no son corpóreas, si no me creen solo lean el mote de la pasta dura, Para Subir y Caer, y quien tuvo la idea para perpetrar los universos aledaños fue Juan Carlos Reyes, quien con dos colegas o no se quienes hayan sido, leyeron, vitorearon, alabaron y presentaron al dramaturgo.

Todos atentos me dicen que estaban, viendo al frente, sentados en otra improvisación, de sillas plegables, de esas que encuentras en los velorios, con pequeño espacio entre fila y fila; pero que carajos, el chiste era estar ahí con quien todavía escribe, con quien ejerce una profesión que puede ser barata, cara, compleja o sencilla. No hay pierde con eso, nunca, porque cuando descubras esas líneas tipográficas, te darás tus jalones y te dejaras llevar por un viaje chido, real e igualmente, te garantizo que dañaras tus neuronas, pero éstas no mueren, solo te harán soñar con que también tú puedes ser un potencial desvelado de las máquinas y sacar los libretos que han inquietado tú alma…

{gallery}profetica{/gallery}

 

Visto 267 veces

Autor

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza.