Fuimos testigos de la llegada de Hugo & los gemelos en Beat 803

Fuimos testigos de la llegada de Hugo & los gemelos en Beat 803

Escrito por  Martes, 14 Agosto 2018 19:08

Hay veces que las bocanadas de aire fresco, en las artes, son necesarias porque provocan estímulos a la corteza cerebral, dando descargas eléctricas que sacudan las más recónditas sensaciones enterradas. Eso es lo que vivimos el jueves 9 de agosto de este año, irónicamente sucedió en un venerado sitio indie que no estuvo precisamente lleno. Pero aun así, los llegados desde la tierra de las pampas, el mate y Messi, se comportaron de poca madre y le echaron huevos a su presentación, siguiendo el guion ya ensayado.

Hugo & Los Gemelos venían a robar la luna, cosa que lograron ya que el desempeño arriba de las tablas fue toda una energía que surco a todos los testigos que allí estábamos y podemos ser citados para declarar que si se chingaron la esencia del satélite natural que nos ilumina cada mes. Esa luminiscencia estaba ahí, en los instrumentos, en las voces, en los argumentos de reclamo y en la semi soledad que nos envolvía en el salón.

Su música es una amalgama de jazz, ska, blues y buen rocanrol, pero el añadido a su espectáculo es el teatro y eso potencializa los sentidos ya que cada introducción empieza con suaves notas, que contrastan con los parlamentos y discursos dados por los personajes que desfilan entre los intérpretes. Otra característica llamativa es que no se inhiben, al contrario, toman al escenario como su propio camerino y allí se cambia sin ninguna pena, eso pudiera pasar como una nimiedad, pero nos dicta el valor y arrojo para presentar sus propuestas melódicas y literarias.

Esas notas, en ambos sentidos, no son convencionales, son distintos reclamos a la sociedad, respeto y devolución de la dignidad a los pueblos originarios; la psicología de las buenas costumbres de la razón; las cumbias de la diversidad; el aborto en estos tiempos de cólera entre otras temáticas de la observación.

Fue una buena noche de desmadre, de sacudirse el estrés con una banda que no tiene cartel en nuestra tierra, pero que con esas presentaciones van entrando a las venas como el buen shot que merece el cerebro. Es por eso que nos sumamos a los vagones de este circo disfuncional, donde lo normal es una mera patraña que, afortunadamente, no altera el ordenado caos que nos hizo bailar y brincar por más de una hora.

Ahí les dejamos las fotos y videos para que vayan haciéndose una idea de lo que se perdieron; hay que darles oportunidad para despejar dudas y se vuelvan un acervo de sus respectivas plataformas de música o mejor aún, adquieran sus archivos o discos físicos para que tengan la mejor variedad de conciencia cantada…

Gracias a Andrea Aldana de Zónica, al Beat 803 por abrirnos sus puertas y dejarnos pasar un buen reventón de notas diferentes a las que rondan por las limpias mentes del costumbrismo…

De igual forma agradezco a los invidentes que me ayudaron esa noche, Elías y el Pilón Martínez...

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza. 

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