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Martes, 22 Noviembre 2016 16:21

Pelirrojos y zurdos son de Satán, los disparates de un arzobispo español

 

Y faltaron más linduras dicha por estos "venerables" señores...

Hay países que tienen que personajes que parecieran haber sido arrancados de un libro medieval. España y México comparten todo eso, comparten ideologías por las obvias razones de la mal llamada “Conquista”, comparten ideas retrogradas que, desafortunadamente, siguen siendo enarboladas por el mismo tipo de siniestros “lideres” de opinión. Siendo más concisos y directos, son los hombres de sotana y de profesión sacerdote católico apostólico romano, quienes tratan de mantener argumentos rancios, caducos, pero muy reales y presentes.

 

Tomemos por ejemplo las opiniones dictadas por Norberto Rivera, aquellas que se referían al funcionamiento del ano (joya de joyas) y ahora surgen, del otro lado del charco, “doctos” comentarios emitidos por el señor Braulio Rodríguez, dizque arzobispo de Toledo. Para que vean el calibre de sus palabras e intenciones, les transcribimos su retorcida sabiduría:

 

“…zurdos y pelirrojos son criaturas de Satán…” Me faltaría agregar: “Hail, señor de la oscuridad”.

 

O esta que va cargada de misoginia:            

 

“La mayor parte de las mujeres que mueren lo son por sus maridos que no las aceptan, las rechazan por no aceptar tal vez sus imposiciones; o por su ex pareja, o también por el que convivía con ella”

 

Podemos encontrar muchas más de estas indignantes frases, algunas salidas de las asquerosas bocas de autoridades civiles españolas, pero para que preocuparnos de esos gachupines, si en nuestro país se cuecen mensajes más abominables que los anteriores referidos…

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Autor

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza.