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Viernes, 05 Agosto 2016 13:44

3 Monjas videntes de Puebla, mujeres convulsionadas

Ilumindas les llamaban por tener visones fervorosas...

No soy cristiano, es más ni siquiera profeso alguna religión, o mejor dicho, sigo la iluminación de la locura, de la razón desordenada y entre ellas aparece la historia y ésta es una de las santas a la cual me dedico a observar, aunque entre sus ramas vayan las anécdotas de quienes se dedicaron a "educar" a su manera de entender. Pero es necesario conocer a todas de ellas, porque eso nos permite, en teoría, no repetir errores o de mínimo dar una vuelta más amplia al asunto.

Con todo este choro mal encaminado dedico unas líneas a unas mujeres que por voluntad u obligadas, abrazaron y fueron abrasadas en el calor de una creencia, de una ideología que sigue en la mente de millones y cada uno entiende a su necesidad, urgencia y paroxismos. Estas mujeres se convirtieron en monjas, y  se les conoce como iluminadas, ya que tenían visiones y revelaciones. De ellas hay tres, en apariencia, bien documentadas y tuvieron sus pasos por esta dimensión en siglos anteriores y helas aquí:

· Sor María de Jesús Tomelín, llamada el Lirio de Puebla, nacida el 21 de febrero de 1579 y ejerció sus votos en el Convento de la Concepción, el de la 7 Poniente, Centro Histórico. Se dice de ella que fue muy mortificada y entre su clarividencia, supo de las dificultades que tendría uno de los obispos más famosos de Puebla, Juan de Palafox y Mendoza. Éste, en su debido momento y época, quiso beatificarla por los supuestos milagros que había hecho; lo intentaron en 12 ocasiones y a pesar de su devoción, nada de nada, sigue siendo terrenal como todos nosotros.

· Sor María de San José, con fecha de nacimiento del 8 de mayo de 1656, fue otra mortificada y en su biografía se menciona que cayó un rayo cerca de ella y un caballo con lo que perdió el sentido. Con este accidente tuvo la revelación de ser una religiosa profesional, y como el acontecimiento fue enfrente del Convento de Agustinas Recolectas de Santa Mónica, quiso ejercer ahí, pero le negaron la entrada por cierto tiempo, hasta lograr su cometido a los 32 años.

· Sor Isabel de la Encarnación, nacida el 3 de noviembre de 1594, fue de familia dedicada a la religiosidad, ya que uno de sus tío fue muerto en Japón por vanos intentos de cambiar la mente de estos astutos orientales, y miren como están ellos y como nosotros, cierto no todo es cuestión de profesar esta u otra religión, pero es parte de ese todo de voluntad. Después de este soliloquio, esta mujer tuvo visiones y estas, de acuerdo a sus biógrafos, ese Dios cristiano autorizo al Diablo que atormentara a la sor con visiones llenas de humanidad.

Tres mujeres, tres interpretaciones de vida y de labores, que lo practicado no todo es malo, sé que se crea polémica, ya que cada quien maneja sus hilos a su antojo y defenderán la pureza, pero eso cada quien. Yo prefiero resaltar el arte elaborado en obras concretas como tejidos o pinturas, sin importar la temática y motivos de su atormentada alma y mente...

 

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Autor

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza.