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Viernes, 05 Agosto 2016 13:30

El Sitio en Puebla, donde se hospedo Agustín de Iturbide

Uno de los sitios más representativos de Puebla Capital...

Don Agustín de Iturbide, un apestado de la historia oficial mexicana, un personaje que tuvo la mala pata de creer estar en una unión, en una era, llena de caudillos y aspirantes a héroes. Una biografía que bien vale la pena contarse, pero hoy no. Este día es para hacer un pequeño respiro a las angustias y furias mal contenidas de su servidor y reseñar brevemente el lugar donde se hospedo y comió uno de los verdaderos libertadores de México.

La sede es lo que hoy todo poblano debe de conocer, aunque sea de pasada, La Casa de la Cultura, la que abarca toda una cuadra, su dimensión abarca la 5 y 7 poniente, estando entre la 2 Sur y la 16 de Septiembre, para más señas geográficas. Este es un hermoso edifico virreinal que ha tenido, como muchos de los que se hallan en esta área céntrica, una diversidad de funciones. Y una de ellas, cuando Iturbide pasó por Puebla, era Palacio Episcopal y esa descripción se puede ver en la placa que se halla del lado de la 7 poniente, arriba de una de esas majestuosas puertas, que es rematada con ese rectángulo de cemento y que es coronada con una bellísima águila, portento de escultura anónima.

En esa mencionada placa reza el siguiente mensaje: "En este departamento del Antiguo Palacio Episcopal estuvo hospedado el libertador de MÉXICO Don AGUSTÍN DE ITURBIDE, que entro a Puebla al frente del ejercito Trigarante el 2 de Agosto de 1821. Haciéndola independiente antes que ninguna otra capital de Provincia en la NUEVA ESPAÑA. CENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA."

Y es esta casa, una de las posibilidades donde el futuro, y efímero, Emperador de México, degusto con gran apetito, otra de las leyendas, creación cien por ciento poblana, que ha sido compartida con el resto del país: Los Chiles en Nogada y que ahora los tenemos en plena temporada.

Así que ya saben chavas y chavos ociosos, es un pequeño dato cultural que no puede cambiar tú vida o inteligencia, pero que te puede servir para observar con un poco más de curiosidad, los emblemas de tú ciudad, y ojala, esto te haga apreciarla más, cuidarla y preservarla...

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Autor

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza.