¡Compártelo!
Jueves, 30 Julio 2015 19:00

La leyenda de los niños, fuente de Xonaca

Una que nos han contado, los niños traviesos del barrio añejo, de la Puebla, la que habitamos y la llenamos de fantasía...

En pleno centro histérico, hay una fuente medio tétrica, lo que va muy de la mano con su dedicatoria; ya que representa a dos niños que se supone vivieron  hace algunos años, por principios del siglo pasado y en esas décadas, los terrenos no estaban tan ocupados, ya había una concentración de vecinos considerable, ya que si recuerdan, estos son de los primeros vecindarios de Puebla.

Y fue por esos años que nace una historia con tintes trágicos y tristes, ya que los involucrados son dos infantes, con pocos años de vida, los que protagonizan una leyenda que persiste y recordamos, todo gracias a esa obra arquitectónica.

Se dice que era temporada de lluvias, y los niños fueron mandado a la escuela, algo que no sé si sea muy verosímil, ya que se supone que tenían entre 6 y 7 años, y los dejaron irse solos, lo que nos llevaría a otra teoría, si es que se persiste con esta versión de mandar escuincles a la escuela sin sus incumplidos y huevones padres. Pero retomemos el hilo de la historia, y retrocedamos un poco; en donde se sitúa la fea fuente, ahí se encontraba un p0zo que era utilizado por la población cercana; de ahí se surtían y proveían sus casa con agua del rio subterráneo, que dicho sea de paso todavía era agua con más pureza que lo que ahí corre en estos días, nada grato por cierto.

De nuevo nos embarcamos al hilo de la narración (si ya sé, que pinche conta cuentos soy); llego la tarde y era hora que no aparecían los chavos, obvio, los padres (desobligados) empezaron una búsqueda y a ellos se les unieron otros vecinos y no dieron con los chamacos. Al tirar la toalla, supusieron que habían caído al fondo de ese espantoso hueco que son los pozos, la desgracia entro en l vida de esa familia y todos lloraron la perdida de esos chicos, fue grande el llanto, tan así, que el gobernador de ese entonces y dueño de esos lotes (como todo buen político), aprovecho el momento y en un aparente momento de condolencia, cedió el sitio donde ahora se hallan las estatuas. Y es aquí donde nace el mito de los fantasmas, ya que se cree que las mismas esculturas se mueven y salen a jugar, escuchándose las risas de los dos niños, y no solo es eso; también han visto ciertos movimientos fugaces y luego encuentran sucias, algunas de las partes de la dedicatoria.

Esta es una de tantas leyendas que circulan en una ciudad de cerca 500 años y con miles de historias personales, quizás mañana sea tú historia, el tono en que sea contada dependerá de ti. Se bueno o malo, pero marca y dale sentido a tú destino…

 

Visto 727 veces

Autor

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza.